PVEM solicita poner freno a objetos de dudosa procedencia que se venden en casas de empeño
* Que nadie pueda convertir en dinero lo que le arrancaron a una víctima: Dip. Rebeca Peralta
Redacción
La vicepresidenta de la mesa directiva Rebeca Peralta León, presentó una iniciativa en la que solicita poner freno a la circulación de objetos de dudosa procedencia que se venden en casas de empeño, “Ya basta de que lo robado pueda convertirse en dinero fácil. Detrás de cada celular, computadora o herramienta robada hay una persona que trabajó para comprarla, una familia que hizo un esfuerzo y
una víctima que tiene derecho a recuperarla”, afirmó Peralta León.
La propuesta plantea fortalecer los controles en las casas de empeño para que, cuando la naturaleza del bien lo permita, se registren datos como marca, modelo, número de serie, IMEI y cualquier otro elemento que permita individualizarlo y darle trazabilidad.
El planteamiento no pretende criminalizar a las casas de empeño ni a las personas que recurren a ellas por necesidad económica.
Tampoco significa que quien no tenga una factura sea automáticamente señalado como delincuente. La iniciativa contempla mecanismos para acreditar la legítima posesión cuando no exista comprobante de compra, incluyendo una manifestación bajo protesta de decir verdad y dos testigos mayores de edad debidamente identificados.
“Un celular con IMEI o una computadora con número de serie no debería convertirse en un objeto sin historia. Si alguien lo roba, ese dato puede ser precisamente el hilo que permita seguirle la pista”, sostuvo la legisladora.
“No queremos criminalizar a quien necesita empeñar una pertenencia. Queremos que quien pretenda hacer negocio con lo robado sepa que el objeto puede dejar un rastro y que ese rastro puede llevar hasta él”, puntualizó.
Porque robar puede tomar segundos, pero recuperar lo perdido puede tomar años. El Verde plantea que la prevención también se construya con candados y que ningún objeto robado pueda desaparecer tan fácilmente del radar.
Y es que lo que para un delincuente puede ser mercancía, para una víctima puede ser su patrimonio, su herramienta de trabajo o sus recuerdos, finalizó la diputada.
